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Cuidado de la piel con dermatitis atópica

Uno de los problemas de la piel más comunes es la dermatitis atópica. También conocida como eczema, se trata de una enfermedad de la piel que se caracteriza por la sequedad, enrojecimiento e inflamación de la piel. Asimismo, aparecerán lesiones de descamación en placas y de intenso prurito o picor. Se trata de la enfermedad crónica de la piel más frecuente en bebés y niños pequeños. Suele aparecer en la época de lactante, alrededor de los cuatro o seis meses de edad, aunque se puede dar también en la edad adulta.

Las personas con dermatitis atópica tendrán temporadas donde no tengan ninguno de los síntomas y otras en las que aparezcan los brotes. Los factores que pueden desencadenar los brotes son:

  • Falta de hidratación
  • Climas fríos y secos
  • Estrés
  • Sudor
  • Ropa sintética
  • Perfumes
  • Jabones agresivos
  • Síntomas de la dermatitis atópica

    Uno de los síntomas de la dermatitis atópica es el picor, un picor que suele ser intenso e incluso insoportable. Puede llegar a alterar el sueño y el carácter. Las lesiones pueden ser de enrojecimiento de la piel o de descamación, placas de uno o dos centímetros con bordes en los que se desprenden escamas de la piel. también pueden aparecer pequeñas ampollas con líquido, costras o grietas, entre otras.

    Las lesiones pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo, aunque las zonas más comunes son mejillas, cuello, parte externa de los brazos, muñecas, muslos, pie o el dorso de las manos. En niños más mayores y en adultos se da sobre todo en las flexuras de codos y de rodillas, cuello, pies y manos.

    Consejos para el cuidado de la piel atópica

    Desde Farmacia Beatriz Castellanos te recomendamos:

  • Usar jabones con un pH neutro o específicamente para la piel atópica y sensible. Evitar que lleven perfumes ya que pueden irritar la piel.
  • Baños con agua templada.
  • Secar la piel sin frotar. Tras el baño, aplicar una hidratante para dermatitis atópica. Mantendrá la piel hidratada para evitar nuevos brotes. Además, calmará y aliviará la piel.
  • Usar ropa de algodón. Evitar la lana y los tejidos sintéticos ya que pueden irritar la piel. A la hora de lavar la ropa, no usar suavizantes. Habrá que asegurarse bien el aclarado para evitar restos de jabón.
  • Evitar las temperaturas extremas y los ambientes secos. En invierno el uso de la calefacción hará que el ambiente en casa sea más seco lo que favorecerá la aparición de brotes. Evita esta situación usando humidificadores en el dormitorio de los más pequeños.
  • Tener las uñas bien cortadas y limadas. Esto evitará dañarse la piel con el rascado.
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